­čŹĚ Fases de una cata de vino. Visual, olfativa y gustativa
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A la hora de catar un vino hay unas reglas muy sencillas aplicables a las distintas fases de la cata, la fase visual, la fase olfativa y la fase gustativa.

Recuerda que para realizar una cata primero tendremos que tener el vino a la temperatura adecuada, para ello te recomiendo que los conserves en una buena vinoteca. Aqu├ş encontrar├ís las mejores vinotecas para casa.

Fase visual

Lo primero que haremos es inclinar la copa y mirar el vino sobre un fondo blanco, para lo que nos puede servir una servilleta, para apreciar los siguientes matices:

Color

Dentro del color observaremos la tonalidad, la luminosidad y la intensidad, a saber:

Tonalidad

Dependiendo de cada vino apreciaremos diferentes matices en la tonalidad, que nos darán pistas sobre el envejecimiento, la variedad de uva y su acidez. Los colores verdosos, amarillo pajizo y los violetas nos muestran un vino joven. Los ocres, ámbares y anaranjados son señales de un vino envejecido.

  • Vino blanco: verdoso, amarillo pajizo, dorado, ├ímbar, ocre
  • Vino tinto: violeta, purpura, rojo tomate, rub├ş, teja
  • Vino rosado: rosa salm├│n, rosa claro, frambuesa.


La copa donde sirvas el vino, siempre será importante. Tienes muchos estilos de copas, más actuales, o más vintage, pero es un detalle a tener en cuenta.

La luminosidad

Es la fuerza con la que un vino transmite la luz, pudiendo clasificarlo en un vino pálido, ligero, intenso, oscuro y fuerte.

Limpiez

Este aspecto hoy en d├şa ha dejado de ser relevantes, pues actualmente los vinos pasan por un proceso de filtrado y clarificado que evitan que tengan dep├│sitos y est├ęn turbios.

Transparencia

Es la capacidad de la luz de atravesar el l├şquido. En vinos blancos y rosados la transparencia es mayor que en vinos tintos, cuanto m├ís color tenga el vino, ser├í menos transparente.

Fluidez

Con un movimiento rotatorio de la copa podremos apreciar la fluidez del vino cuando este toque las paredes de la copa y caiga poco a poco en forma de “lagrimas”. La fluidez nos habla de la viscosidad de un vino. Si las l├ígrimas caen lentamente y son amplias, el vino ser├í denso y tendr├í un grado alto de alcohol, como los vinos generosos, en cambio, si las l├ígrimas caen ligeras estamos frente a un vino muy fluido y de baja graduaci├│n alcoh├│lica.

Efervescencia

Esta caracter├şstica es debida al di├│xido de carbono que est├í presente en el vino y es propia de los vinos espumosos fundamentalmente. Podemos apreciarla en las burbujas que aparecen en la copa cuando se sirve el vino.

Ribete

El ribete es el borde parab├│lico que deja el vino al inclinar la copa, seg├║n su aspecto podemos saber frente a qu├ę vino nos encontramos. Si tiene un ribete pr├ícticamente transparente y sin color, estamos ante un vino joven, al contrario, si tiene un ribete intenso y mucha coloraci├│n, estamos frente a un vino que ha envejecido.

Fase olfativa

Esta fase olfativa es la segunda en la cata de un vino. Lo ideal es abrir un vino unos 20 minutos antes de empezar a degustarlo, para que el vino se oxigene, con un buen decantador, por ejemplo, para que el vino se vaya aireando desplegando todos sus aromas.

No se trata de oler el vino por oler, sino de poner mucha atenci├│n en los aromas que desprende nuestra copa, sintiendo el vino y dejando que vuele nuestra imaginaci├│n. No te preocupes si es la primera vez y solo hueles a vino, cierra los ojos y d├ęjate llevar por la mezcla de aromas, seguro que empezaras a percibir diferentes notas sutiles que te recordar├ín a frutos, madera, hiervas arom├íticas, seg├║n el vino que est├ęs catando.

Para ello mant├ęn la copa en la mesa y ag├ştala con movimientos rotatorios, para que el aire se mezcle con el vino dentro de la copa. Luego ll├ęvate la copa a la nariz r├ípidamente, no te preocupes todo lo que metas las nariz en la copa, siente el vino.

Repite estos pasos las veces que necesites e inspira todos sus aromas con respiraciones cortas y rápidas y largas, manteniendo la boca un poco abierta, verás como pronto empezarás a asociar los distintos aromas. Deja que el vino te hable.

Esta fase de la cata de un vino es algo muy personal, nunca sabes que aromas te va a evocar, igual te recuerda a un aroma de la infancia o a una fruta determinada, mientras a otra persona le trae otros aromas, es un momento muy subjetivo y personal de cada uno.

Para entrenar el sentido del olfato es aconsejable que te fijes en la multitud de aromas que te rodean cotidianamente, de esta forma crearás una base mental a la que podrás recurrir cuando precises.

Fase gustativa

Para finalizar nuestra cata llega el vino a la boca y en esta fase valoraremos fundamentalmente cuatro elementos:

Intensidad

La intensidad de un vino es la fuerza con la que nos sorprenden los sabores en la boca, puede ser poco intensa, moderada o muy intensa.

El cuerpo

El cuerpo de un vino hace referencia a la densidad y la consistencia del mismo. El etanol, los taninos o el extracto seco son los factores que le otorgan cuerpo al vino.

El final de boca

Este momento consiste en analizar los sabores que perduran tras el trago, o lo que se denomina el postgusto, tambi├ęn relacionada con la fase olfativa, pues es cuando detectamos los aromas procedentes del paladar hacia la nariz.

Por ├║ltimo, el final de boca consiste en analizar los sabores que perduran tras el trago. A esta fase le llega el postgusto, m├ís relacionada con la parte olfativa, pues en esta etapa se detectan nuevos aromas procedentes del paladar hacia las cavidades nasales.

Persistencia

La persistencia de un vino es la duraci├│n de los sabores en la boca.

Armon├şa

Diremos que un vino es arm├│nico cuando apreciamos un equilibrio en todos los componentes que lo configuran.

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